TALLER ESCÉNICO II
PERIODO I: EL CUENTO A LA ESCENA
TEMAS: EL PÚBLICO; VARIABLES QUE AFECTAN LA COMPRENSIÓN
LECTORA.
GRUPO: NIVEL BÁSICO , SEGUNDO SEMESTRE
TIEMPO DE APLICACIÓN: 4 HORAS, DOS CLASES
FECHAS: 11 Y 25 DE AGOSTO.
COMPETENCIAS:
El estudiante conocerá las variables que afectan la
comprensión que el público tenga de su acto narrativo.
El estudiante aplicará las variables que afectan la
comprensión lectora para elegir el cuento adecuado tomando en cuenta el
elemento público.
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Paso 1: Prefiguración de la competencia(s)
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Paso 2: Ejecución de la
competencia(s)
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Paso 3: Aplicación de la competencia
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Paso 4: Revisión o repaso de la
competencia.
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Paso 5: Evaluación
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Paso 6: Reflexión acerca de lo
que se hizo
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El estudiante opina acerca de
qué cosas afectan la comprensión acerca del cuento que pueda tener el
público.
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Mediante un conversatorio se
exponen en forma magistral cada una de las variables que afectan la
competencia. Se ilustran mediante ejemplos
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El estudiante analiza su cuento
tomando en cuenta las variables con el fin de identificar el público objetivo
de esa historia.
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El estudiante expone ante los
demás el cuento elegido, y el público que piensa como objetivo del mismo. Los
compañeros opinan acerca de la elección.
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Los estudiantes mandan al
correo del profesor el análisis del público objetivo respecto al menos de una
de sus historias
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Cada alumno dirá:
- ¿Para qué le sirve lo
aprendido?
- ¿Qué fue lo que más le gustó
de la clase?
- ¿Qué se podría mejorar de la
clase?
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Firma del profesor:
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Firma de los estudiantes:
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El Público
Es importante conocer de antemano el público al
cual vamos a narrarle. No es lo mismo narrarle a un niño que a un anciano, por
eso el cuento debe adaptarse al público y aún así hay cuentos que ni
transformándose pueden llegarle a un público determinado.
En el momento de analizar si un cuento procede
o no frente a un público determinado debemos tener en cuenta las variantes que
afectan la comprensión lectora, pues el público lo que hace es leer nuestro
cuento:
1 Competencia comunicativa: Es la capacidad de expresarse y de
comprender que tiene cada persona, esta íntimamente relacionada con los demás
factores.
2 Conocimientos previos: Todo lo que una persona sabe acerca
del tema del cual trata nuestro cuento, así si narramos una historia sobre el
mar a un marinero podrá detectar y predecir cosas que no detectaría un
campesino que nunca ha visto el mar. A
menudo los narradores no toman en cuenta este aspecto y narran sobre cosas que
no conocen. Recuerdo a una cuentera que pensó que un catalejo era como una
especie de binóculos he hizo el gesto de mirar a través de él por ambos ojos
cuando el catalejo sólo tiene un lente.
Entre los conocimientos previos se debe
considerar si la gente conoce la obra o el autor acerca del cual se está
narrando, por ejemplo si un grupo de admiradores de un escritor te invitan a
una de sus reuniones para que narres un cuento de dicho escritor.
3 Bagaje Intelectual: Todo lo que una persona sabe, que no
tiene que ver en forma directa con el cuento, así el campesino que no sabe del
mar podrá comprender muchas cosas del cuento gracias a lo que le ha enseñado su
trabajo diario con la tierra y las vivencias de su entorno. Podrá pensar en el
mar como un gran río de aguas saladas como son las lágrimas, y así conocerlo
sin nunca haberlo visto.
4 Elementos afectivos: No sólo somos nuestros conocimientos
sino también sentimiento y eso hace que los cuentos se perciban de una manera
diferente.
Debo tomar en cuenta esto para no ofender al
público o para cautivarlo. Recuerdo un cuento llamado la niña de nieve, lo leí
y no me gustó pero luego en un trabajo en un hogar de protección me di cuenta
que era el relato preferido de los niños que allí residían, la razón es que
eran niños abandonados por sus padres y la historia trataba de una pareja que
quería mucho tener un hijo. A través del cuento y la identificación con la
protagonista los niños lograban satisfacer un sueño: tener unos padres que les
amaban.
A este respecto hay cuenteros que gustan
afirmar su irreverencia contando cuentos contra el capitalismo en centros
comerciales, o cuentos de carácter herético o apostata a personas religiosas.
Esta es una muy buena forma de quedarse sin público y puede llevar a que el
público agreda al narrador por considerar que este agredió primero, desprecio o
agresiones extensivas a todo el oficio de la narración y a los cuenteros en
general.
5. ESTRATEGIAS LECTORAS
5.1 Anticipación: Es anterior a la
lectura e implica la activación de los conocimientos sobre un tema para poder
relacionarlos con el contenido del texto.
Predicción: Implica
la formulación de hipótesis en el comienzo del acto de leer, y durante toda la
lectura.
5.2 Inferencia: Suposiciones y
deducciones lógicas que el lector realiza a partir de datos concretos.
5.3 Verificación de hipótesis:
Automonitoreo que el lector realiza acerca de sus predicciones e inferencias.
Por ejemplo, se pueden verificar las predicciones realizadas acerca de lo que
estaba escrito, en la medida en que avanza la lectura.
5.4 Corrección: Incluye
reestructuraciones en la información ya procesada debido a que se toman
en cuenta un mayor número de datos o se elaboran nuevas predicciones e
inferencias, mejorando, pues, la comprensión.
6 La edad: Un joven de 15 años podrá saber lo mismo que
una persona de 30 años pero no por eso su forma de pensar y comprender será la
de una persona de 30 años, la forma de ver el mundo cambia según la edad que se
tenga y es este uno de los elementos más importantes a considerar por parte de
un narrador.
Es este un tema muy complejo pero a grandes
rasgos podemos señalar algunos elementos a tomar en cuenta según la edad:
6.1
Niños de 3 a 6 años: A esta edad los niños buscan comprender el mundo y por eso quieren
hallar en todo regularidades, si les cantas una canción de forma diferente a
como la conocen o le cuentas el cuento de una manera diferente a como lo
escuchó no tendrá ningún reparo en levantarse y decirle al cuentero que no es
así, que está equivocado.
Otro elemento característico de los niños de
esta edad es que su forma de conocer el mundo es a través del movimiento, no
son niños a los que les guste quedarse inmoviles, y esto no quiere decir que no
están atendiendo; el mismo “culicagado” que no hizo más que moverse y no
“escuchó” nada le dice al papá que le gustó mucho el cuento del conejito al
que... y ante la mirada atónita del molesto narrador repite el cuento casi al
pie de la letra.
Por eso los cuentos para estos niños deben ser
cuentos breves, en donde se den reiteraciones, que sean fáciles de predecir
acompañados de juegos y canciones, cómo decía un cuentero: hay que hacer
recreación escénica.
6.2
Niños de 6 a 9 años: Los cuentos ya pueden ser un poco más largos y complejos, les gustan las
historias en que héroes pequeños derrotan a los grandes. En ese sentido son
amorales, el protagonista no será juzgado por lo que haga si se identifican con
él, así que Tío Conejo podrá robar, engañar y estafar a todo el mundo y de
todas maneras le seguirán queriendo y admirando y ni por un momento sentirán
compasión por los animales a los que estafa. A esta edad los cuentos de terror
tienen gran aceptación.
6.3
Niños de 9 a 12 años: En esta etapa se está en la preadolescencia, no quieren ser tratados
como niños, lo cual no quiere decir que no les gusten los cuentos que les
gustan a los más pequeños, pero no aceptarán que se les trate de la misma
manera a la hora de contarlos. Además a esta edad comienza a tener importancia
la diferencia de géneros, por eso a las niñas les encantarán los cuentos
en que las niñas salen ganando y demuestran ser mejores que los hombres, aunque
disfruten también las historias en que apuestos caballeros rescatan hermosas
princesas.
A esta edad se disfrutan los cuentos fantásticos,
en que héroes adolescentes enfrentan y derrotan cientos de peligros, pero
también los cuentos cotidianos comenzarán a ganar fuerza sobre todo aquellos
que tratan de las primeras experiencias amorosas pues es un tema que poco a
poco se va haciendo más importante.
6.4
La adolescencia (El bachillerato): Es esta la etapa del idealismo, del
romanticismo. La diferencia de sexos será muy importante, así las chicas
suspiraran emocionadas con cuentos de color rosa, de un carácter eminentemente
romántico del tipo “el amor es ciego...” o “vidrios azules”. Por el contrario
los chicos disfrutaran más con relatos estilo Tom Sawyer, aunque en el fondo
también son muy románticos pero lo ocultan. Es así que en un colegio femenino
un cuentero llevará las de ganar e igual le sucederá a una cuentera en un
colegio masculino.
A esta edad comenzarán a ser muy importantes
las anécdotas y los cuentos de tipo urbano, que narren eso que ellos viven
todos los días, en especial los enfrentamientos con los padres, los noviazgos a
escondidas, la violencia en las calles, entrarse al solar a robar frutas...
pero sin olvidar el elemento fantástico, sólo que una fantasía anclada en la
realidad, un mágico realismo.
Comienza a ser importante la clase social a la
cual pertenece el público.
6.5
La adolescencia (La universidad): La etapa de la intelectualidad, los cuentos no
sólo deben ser atractivos sino profundos, por eso les encantan cuentos como los
de Eduardo Galeano, cuentos de una gran belleza lírica pero acompañados de un
factor de denuncia y compromiso social.
Los cuentos que narran las vivencias
universitarias también tienen gran acogida, así como las anécdotas de tipo
sexual en que se toquen temas que cada vez les preocupan más: el SIDA, la
prostitución, el homosexualismo, la maternidad o paternidad tempranas.
El amor seguirá siendo importante, pero ya no
los cuentos de color rosa, los primeros desengaños, el enfrentarse con la
realidad lleva a que el amor se consideré desde otra óptica, que el amor que se
narre sea un amor real no un amor ideal.
6.6
El adulto joven (30 a 45 años): Es esta una etapa de la vida marcada por el
ingreso al mercado laboral y también, en muchos casos, por la constitución de
una familia. Ya no es el noviazgo sino el matrimonio y la crianza de los hijos
lo que preocupa, por eso a menudo se quieren sentir de nuevo niños y se saca la
excusa de llevar a los hijos a escuchar cuentos infantiles para poder recordar
como era esa etapa de la vida cuando no había que preocuparse por el arriendo,
los servicios y ese largo etcétera de la vida cotidiana.
A esta edad gustan casi todos los cuentos si
están bien contados, pero en especial los que narran esas experiencias de la
cotidianidad: los enfrentamientos con los hijos que no comprenden que las cosas
se hacen por su propio bien, los relatos de infidelidades, los que hablan de
esa dura labor cotidiana de la oficina...
6.7 El adulto (45 a 60 años): Los hijos han crecido y comienzan a
marcharse del hogar, el hogar que era lo más importante comienza a reducirse a
la pareja, si es que todavía esta allí.
Al igual que el adulto joven disfrutará de un
relato bien contado pero en especial volverá a buscar los relatos de la
adolescencia, esa adolescencia que ya no comprende y que quiere recordar,
cuando uno mismo era lo que importaba y no se vivía en función de otros. Pero
la regresión no es total, esos relatos se miran desde otra óptica, ese
idealismo, ese querer cambiar el mundo despertará sonrisas y nostalgias más que
esperanzas: “si uno no cambia el mundo, el mundo lo cambia a uno”. Por
eso también disfrutará de relatos grises, de hombres que sueñan con volver a
empezar pero saben que esa es tal vez la última oportunidad.
6.8 La tercera edad (60 a ... Q.E.P.D):
Es el momento de realizar los inventarios, de despedirse de la vida. Es una
etapa de trascendentalidades por lo que los cuentos filosóficos y de enseñanza
tienen una gran importancia, así como cuentos que reflejen la belleza de la
vejez que tan ha menudo se subestima, cuentos en que es más importante la
sabiduría de los años que la fuerza de la juventud.
Pero al igual que en las dos
etapas anteriores también se disfruta de casi cualquier relato, siempre y
cuando esté bien contado, pero la óptica cambia, los ideales no se consideran
muertos sólo que no eran como uno se los imaginaba.
Es de aclarar que todos estos
factores interactúan entre ellos y que sólo para su estudio es posible
separarlos. Además en muchas ocasiones nuestro público estará formado por un
público marcadamente heterogéneo, de todas las edades, así que debemos buscar
historias que logren cautivar a todos, un buen lugar para buscarlas son libros
como el Testamento del Paisa (Jaramillo Londoño, Agustín) libros que tratan de
recopilar el folclor de un pueblo y veremos como en esas historias se encuentra
una mezcla de humor, personajes débiles que vencen a los fuertes, denuncia y
compromiso social, sabiduría, fantasía y cotidianidad que explican porque están
hechas para todos los gustos.
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