miércoles, 15 de agosto de 2012

PRIMERA Y SEGUNDA CLASE, TALLER ESCÉNICO SEGUNDO NIVEL


TALLER ESCÉNICO II
PERIODO I: EL CUENTO A LA ESCENA
TEMAS: EL PÚBLICO; VARIABLES QUE AFECTAN LA COMPRENSIÓN LECTORA.
GRUPO: NIVEL BÁSICO , SEGUNDO SEMESTRE
TIEMPO DE APLICACIÓN: 4 HORAS, DOS CLASES
FECHAS: 11 Y 25 DE AGOSTO.

COMPETENCIAS:
El estudiante conocerá las variables que afectan la comprensión que el público tenga de su acto narrativo.
El estudiante aplicará las variables que afectan la comprensión lectora para elegir el cuento adecuado tomando en cuenta el elemento público.



Paso 1: Prefiguración de la competencia(s)
Paso 2: Ejecución de la competencia(s)
Paso 3: Aplicación de la competencia
Paso 4: Revisión o repaso de la competencia.
Paso 5: Evaluación

Paso 6: Reflexión acerca de lo que se hizo
El estudiante opina acerca de qué cosas afectan la comprensión acerca del cuento que pueda tener el público.

Mediante un conversatorio se exponen en forma magistral cada una de las variables que afectan la competencia. Se ilustran mediante ejemplos

El estudiante analiza su cuento tomando en cuenta las variables con el fin de identificar el público objetivo de esa historia.
El estudiante expone ante los demás el cuento elegido, y el público que piensa como objetivo del mismo. Los compañeros opinan acerca de la elección.
Los estudiantes mandan al correo del profesor el análisis del público objetivo respecto al menos de una de sus historias
Cada alumno dirá:
- ¿Para qué le sirve lo aprendido?
- ¿Qué fue lo que más le gustó de la clase?
- ¿Qué se podría mejorar de la clase?
Firma del profesor:
Firma de los estudiantes:




El Público

Es importante conocer de antemano el público al cual vamos a narrarle. No es lo mismo narrarle a un niño que a un anciano, por eso el cuento debe adaptarse al público y aún así hay cuentos que ni transformándose pueden llegarle a un público determinado.
En el momento de analizar si un cuento procede o no frente a un público determinado debemos tener en cuenta las variantes que afectan la comprensión lectora, pues el público lo que hace es leer nuestro cuento:

1 Competencia comunicativa: Es la capacidad de expresarse y de comprender que tiene cada persona, esta íntimamente relacionada con los demás factores.

2 Conocimientos previos: Todo lo que una persona sabe acerca del tema del cual trata nuestro cuento, así si narramos una historia sobre el mar a un marinero podrá detectar y predecir cosas que no detectaría un campesino que nunca ha visto el mar.  A menudo los narradores no toman en cuenta este aspecto y narran sobre cosas que no conocen. Recuerdo a una cuentera que pensó que un catalejo era como una especie de binóculos he hizo el gesto de mirar a través de él por ambos ojos cuando el catalejo sólo tiene un lente.

Entre los conocimientos previos se debe considerar si la gente conoce la obra o el autor acerca del cual se está narrando, por ejemplo si un grupo de admiradores de un escritor te invitan a una de sus reuniones para que narres un cuento de dicho escritor.

3 Bagaje Intelectual: Todo lo que una persona sabe, que no tiene que ver en forma directa con el cuento, así el campesino que no sabe del mar podrá comprender muchas cosas del cuento gracias a lo que le ha enseñado su trabajo diario con la tierra y las vivencias de su entorno. Podrá pensar en el mar como un gran río de aguas saladas como son las lágrimas, y así conocerlo sin nunca haberlo visto. 

4 Elementos afectivos: No sólo somos nuestros conocimientos sino también sentimiento y eso hace que los cuentos se perciban de una manera diferente. 
Debo tomar en cuenta esto para no ofender al público o para cautivarlo. Recuerdo un cuento llamado la niña de nieve, lo leí y no me gustó pero luego en un trabajo en un hogar de protección me di cuenta que era el relato preferido de los niños que allí residían, la razón es que eran niños abandonados por sus padres y la historia trataba de una pareja que quería mucho tener un hijo. A través del cuento y la identificación con la protagonista los niños lograban satisfacer un sueño: tener unos padres que les amaban.

A este respecto hay cuenteros que gustan afirmar su irreverencia contando cuentos contra el capitalismo en centros comerciales, o cuentos de carácter herético o apostata a personas religiosas. Esta es una muy buena forma de quedarse sin público y puede llevar a que el público agreda al narrador por considerar que este agredió primero, desprecio o agresiones extensivas a todo el oficio de la narración y a los cuenteros en general.

5. ESTRATEGIAS LECTORAS

5.1 Anticipación: Es anterior a la lectura e implica la activación de los conocimientos sobre un tema para poder relacionarlos con el contenido del texto.
Predicción: Implica la formulación de hipótesis en el comienzo del acto de leer, y durante toda la lectura.
5.2 Inferencia: Suposiciones y deducciones lógicas que el lector realiza a partir de datos concretos.
5.3 Verificación de hipótesis: Automonitoreo que el lector realiza acerca de sus predicciones e inferencias. Por ejemplo, se pueden verificar las predicciones realizadas acerca de lo que estaba escrito, en la medida en que avanza la lectura.
5.4 Corrección: Incluye reestructuraciones en la información ya procesada debido a que se toman en cuenta un mayor número de datos o se elaboran nuevas predicciones e inferencias, mejorando, pues, la comprensión.

6 La edad: Un joven de 15 años podrá saber lo mismo que una persona de 30 años pero no por eso su forma de pensar y comprender será la de una persona de 30 años, la forma de ver el mundo cambia según la edad que se tenga y es este uno de los elementos más importantes a considerar por parte de un narrador.

Es este un tema muy complejo pero a grandes rasgos podemos señalar algunos elementos a tomar en cuenta según la edad:

6.1   Niños de 3 a 6 años: A esta edad los niños buscan comprender el mundo y por eso quieren hallar en todo regularidades, si les cantas una canción de forma diferente a como la conocen o le cuentas el cuento de una manera diferente a como lo escuchó no tendrá ningún reparo en levantarse y decirle al cuentero que no es así, que está equivocado.

Otro elemento característico de los niños de esta edad es que su forma de conocer el mundo es a través del movimiento, no son niños a los que les guste quedarse inmoviles, y esto no quiere decir que no están atendiendo; el mismo “culicagado” que no hizo más que moverse y no “escuchó” nada le dice al papá que le gustó mucho el cuento del conejito al que... y ante la mirada atónita del molesto narrador repite el cuento casi al pie de la letra.

Por eso los cuentos para estos niños deben ser cuentos breves, en donde se den reiteraciones, que sean fáciles de predecir acompañados de juegos y canciones, cómo decía un cuentero: hay que hacer recreación escénica.

6.2   Niños de 6 a 9 años: Los cuentos ya pueden ser un poco más largos y complejos, les gustan las historias en que héroes pequeños derrotan a los grandes. En ese sentido son amorales, el protagonista no será juzgado por lo que haga si se identifican con él, así que Tío Conejo podrá robar, engañar y estafar a todo el mundo y de todas maneras le seguirán queriendo y admirando y ni por un momento sentirán compasión por los animales a los que estafa. A esta edad los cuentos de terror tienen gran aceptación.

6.3   Niños de 9 a 12 años: En esta etapa se está en la preadolescencia, no quieren ser tratados como niños, lo cual no quiere decir que no les gusten los cuentos que les gustan a los más pequeños, pero no aceptarán que se les trate de la misma manera a la hora de contarlos. Además a esta edad comienza a tener importancia la diferencia de géneros, por eso a las niñas les encantarán los cuentos en que las niñas salen ganando y demuestran ser mejores que los hombres, aunque disfruten también las historias en que apuestos caballeros rescatan hermosas princesas.

A esta edad se disfrutan los cuentos fantásticos, en que héroes adolescentes enfrentan y derrotan cientos de peligros, pero también los cuentos cotidianos comenzarán a ganar fuerza sobre todo aquellos que tratan de las primeras experiencias amorosas pues es un tema que poco a poco se va haciendo más importante.

6.4   La adolescencia (El bachillerato): Es esta la etapa del idealismo, del romanticismo. La diferencia de sexos será muy importante, así las chicas suspiraran emocionadas con cuentos de color rosa, de un carácter eminentemente romántico del tipo “el amor es ciego...” o “vidrios azules”. Por el contrario los chicos disfrutaran más con relatos estilo Tom Sawyer, aunque en el fondo también son muy románticos pero lo ocultan. Es así que en un colegio femenino un cuentero llevará las de ganar e igual le sucederá a una cuentera en un colegio masculino.

A esta edad comenzarán a ser muy importantes las anécdotas y los cuentos de tipo urbano, que narren eso que ellos viven todos los días, en especial los enfrentamientos con los padres, los noviazgos a escondidas, la violencia en las calles, entrarse al solar a robar frutas... pero sin olvidar el elemento fantástico, sólo que una fantasía anclada en la realidad, un mágico realismo.

Comienza a ser importante la clase social a la cual pertenece el público.

6.5   La adolescencia (La universidad): La etapa de la intelectualidad, los cuentos no sólo deben ser atractivos sino profundos, por eso les encantan cuentos como los de Eduardo Galeano, cuentos de una gran belleza lírica pero acompañados de un factor de denuncia y compromiso social.

Los cuentos que narran las vivencias universitarias también tienen gran acogida, así como las anécdotas de tipo sexual en que se toquen temas que cada vez les preocupan más: el SIDA, la prostitución, el homosexualismo, la maternidad o paternidad tempranas.

El amor seguirá siendo importante, pero ya no los cuentos de color rosa, los primeros desengaños, el enfrentarse con la realidad lleva a que el amor se consideré desde otra óptica, que el amor que se narre sea un amor real no un amor ideal.

6.6   El adulto joven (30 a 45 años): Es esta una etapa de la vida marcada por el ingreso al mercado laboral y también, en muchos casos, por la constitución de una familia. Ya no es el noviazgo sino el matrimonio y la crianza de los hijos lo que preocupa, por eso a menudo se quieren sentir de nuevo niños y se saca la excusa de llevar a los hijos a escuchar cuentos infantiles para poder recordar como era esa etapa de la vida cuando no había que preocuparse por el arriendo, los servicios y ese largo etcétera de la vida cotidiana.

A esta edad gustan casi todos los cuentos si están bien contados, pero en especial los que narran esas experiencias de la cotidianidad: los enfrentamientos con los hijos que no comprenden que las cosas se hacen por su propio bien, los relatos de infidelidades, los que hablan de esa dura labor cotidiana de la oficina...

6.7   El adulto (45 a 60 años): Los hijos han crecido y comienzan a marcharse del hogar, el hogar que era lo más importante comienza a reducirse a la pareja, si es que todavía esta allí.

Al igual que el adulto joven disfrutará de un relato bien contado pero en especial volverá a buscar los relatos de la adolescencia, esa adolescencia que ya no comprende y que quiere recordar, cuando uno mismo era lo que importaba y no se vivía en función de otros. Pero la regresión no es total, esos relatos se miran desde otra óptica, ese idealismo, ese querer cambiar el mundo despertará sonrisas y nostalgias más que esperanzas: “si uno no cambia el mundo, el mundo lo cambia a uno”. Por eso también disfrutará de relatos grises, de hombres que sueñan con volver a empezar pero saben que esa es tal vez la última oportunidad.

6.8   La tercera edad (60 a ... Q.E.P.D): Es el momento de realizar los inventarios, de despedirse de la vida. Es una etapa de trascendentalidades por lo que los cuentos filosóficos y de enseñanza tienen una gran importancia, así como cuentos que reflejen la belleza de la vejez que tan ha menudo se subestima, cuentos en que es más importante la sabiduría de los años que la fuerza de la juventud.

Pero al igual que en las dos etapas anteriores también se disfruta de casi cualquier relato, siempre y cuando esté bien contado, pero la óptica cambia, los ideales no se consideran muertos sólo que no eran como uno se los imaginaba.

Es de aclarar que todos estos factores interactúan entre ellos y que sólo para su estudio es posible separarlos. Además en muchas ocasiones nuestro público estará formado por un público marcadamente heterogéneo, de todas las edades, así que debemos buscar historias que logren cautivar a todos, un buen lugar para buscarlas son libros como el Testamento del Paisa (Jaramillo Londoño, Agustín) libros que tratan de recopilar el folclor de un pueblo y veremos como en esas historias se encuentra una mezcla de humor, personajes débiles que vencen a los fuertes, denuncia y compromiso social, sabiduría, fantasía y cotidianidad que explican porque están hechas para todos los gustos.